Por respiración generalmente se entiende al proceso fisiológico indispensable para la vida de organismos aeróbicos.
Según los distintos hábitats, los distintos seres vivos aeróbicos han desarrollado diferentes sistemas de intercambio de gases: cutáneo, traqueal, branquial, pulmonar. Consiste en un intercambio gaseoso osmótico (o por difusión) con su medio ambiente en el que se capta oxígeno, necesario para la respiración celular, y se desecha dióxido de carbono, como subproducto del metabolismo energético y vapor de agua.
Hace 4 días que tengo los bronquios cerrados y me está costando llevar a cabo este maravilloso proceso enciclopédico. Hace 4 días que no fumo. Y si supero la barrera de los 7 días espero no volver a fumar más.
La sensación de fatiga se vuelve un poco molesta. Y aumenta cada vez que me imagino en cualquier situación donde tuviera que aguantar la respiración. Por ejemplo: si me imagino buceando me fatigo más. Si me imagino corriendo a velocidad, me fatigo más. Si me imagino dándole una pitada a un cigarrillo, me fatigo más... (lo sé! tengo problemas!)
Pero cuando por alguna razón, alguna de nuestras funciones vitales se ve disminuida, la valoración de la misma crece.
Cuando nacemos el médico que nos recibe, nos da un golpe para que comencemos a respirar. Un golpe. El inicio, de la principal función vital, está dada por un golpe. Raro...
Cuando somos chicos y es verano y vamos a una pileta, jugamos con nuestros amigos a ver quien logra aguantar más, la respiración debajo del agua. La sensación es tan vertiginosa y hasta un poco fatídica, que no podemos dejar de hacerlo.
Pasados los años, dejamos los juegos acuáticos por los conciertos en la sección "CAMPO". En ese instante conocemos por primera vez, la falta de aire. La gente empujándote, pisándote y todo el mundo en puntas de pie para tomar un poco de aire fresco.
Tiempo después, compartimos el sonido de la respiración de quien duerme a nuestro lado compartiendo la misma cama. Y más tarde esa dulce respiración se convierte en un ronquido molesto que preferiríamos nos escuchar.
Podríamos clasificar las respiraciones si alguien tuviese la idea de categorizarlas.
La respiración lenta: correspondiente a las situaciones en reposo.
La respiración agitada: producida por acontecimientos físicos o estímulos emocionales que alteren nuestro ritmo cardíaco.
La respiración contenida: provocada en situaciones dotadas de tensión.
La respiración entrecortada: siempre bien acompañada de un llanto con congoja.
La respiración Pranayama: utilizada por los yoguis (y no me refiero al oso)
La respiración emocionada: característica en los estados de enamoramiento.
La respiración exagerada en su exhalación: básicamente utilizada por las mujeres en el momento del trabajo de parto, y mal ejecutada por los hombres en ese mismo momento para acompañar a su mujer.
La respiración honda: utilizada para evitar asesinatos.
Debería dejar de clasificar esto, olvidar la fatiga e irme a dormir.
Eso voy a hacer. Buenas noches, o buenos días, o buenas tardes... que más da! solo que sean buenos, por el simple hecho de poder respirar.
L .-
miércoles, 15 de septiembre de 2010
lunes, 2 de agosto de 2010
Historia N°1 - Bitácora de las noches en un bar
Es inevitable que al trabajar en un restaurant, uno se cruce con muchas historias cada noche. Gente que mirás admirado, gente que te desagrada, gente que gusta, algunos que te hablan, otros que te reconocen como argentino.
Ya me han pasado algunas cosas que hubieran merecido ser escritas, pero hoy le dedicaré un apartado especial a una que sucedió esta noche.
La noche parecía tranquila. Un lunes. Poca gente. La justa para trabajar sin correr. Llegadas las 12 una pareja entra a la sala que suelo llevar adelante. Me los encuentro sentados en una mesa grande. Pero solo eran 2. Me presento y los saludo. Ella era no vidente. Y al instante que reconoce en mi, una voz femenina me pide que la acompañe hasta donde están los baños. Se para y la tomo de la mano. La llevo hasta el lugar que apenas estaba a pasos de donde estaban sentados.
Él, mientras tanto, habla por teléfono.
Cuando ella regresa él le explica que tiene que irse un momento por una pequeña complicación familiar, pero que estaría de regreso en apenas unos cinco minutos. Piden de beber y para cenar. Él se va.
Solo queda ella en la sala inmensa. Y yo. Que intuyo que debería quedarme ahí por si necesita algo.
Ella toca cada elemento que está posado en la mesa. Sus texturas. Lo frío que está el vaso de la cerveza sin alcohol que bebe.
Saca su móvil. Revisa su bolso. Sabe perfectamente donde están cada una de sus cosas. Comienza a tener un poco de frío. El calor de Madrid es sofocante, por eso el aire acondicionada está casi a tope. Ella se pone su saco.
Sigue tocando los elementos. El metal de los cubiertos, el cenicero. El cuero del chester sobre el que está sentada. De fondo suena una versión del Aleluya. Parece que se encuentra a gusto. Repentinamente, y creo que por algún ruido que hago ordenando una copas, me habla. Me pregunta si soy argentina o uruguaya. Le respondo que soy de Buenos Aires. Me cuenta que pronto estará de viaje por ahí. Me dice que ya que no puede ver, quiere imaginarse sus propias películas imaginando los lugares, y que quiere recorrer el mundo viajando.
Al instante siguiente, el hombre que la acompañaba baja las escaleras, y la conversación se disipa.
Me pregunto como será no poder ver. Está obseción ya la tuvo Pedro Almodóvar, y por eso rodó "Los abrazos rotos".
No imagino la vida sin poder verla. Los colores, la gente, las formas, las caras... Debe ser algo difícil de explicar y entender.
Hoy puedo verlo todo, y voy a aprovecharlo, sin olvidarme que existen muchas formas de "ver", más allá de nuestros ojos.
L .-
Ya me han pasado algunas cosas que hubieran merecido ser escritas, pero hoy le dedicaré un apartado especial a una que sucedió esta noche.
La noche parecía tranquila. Un lunes. Poca gente. La justa para trabajar sin correr. Llegadas las 12 una pareja entra a la sala que suelo llevar adelante. Me los encuentro sentados en una mesa grande. Pero solo eran 2. Me presento y los saludo. Ella era no vidente. Y al instante que reconoce en mi, una voz femenina me pide que la acompañe hasta donde están los baños. Se para y la tomo de la mano. La llevo hasta el lugar que apenas estaba a pasos de donde estaban sentados.
Él, mientras tanto, habla por teléfono.
Cuando ella regresa él le explica que tiene que irse un momento por una pequeña complicación familiar, pero que estaría de regreso en apenas unos cinco minutos. Piden de beber y para cenar. Él se va.
Solo queda ella en la sala inmensa. Y yo. Que intuyo que debería quedarme ahí por si necesita algo.
Ella toca cada elemento que está posado en la mesa. Sus texturas. Lo frío que está el vaso de la cerveza sin alcohol que bebe.
Saca su móvil. Revisa su bolso. Sabe perfectamente donde están cada una de sus cosas. Comienza a tener un poco de frío. El calor de Madrid es sofocante, por eso el aire acondicionada está casi a tope. Ella se pone su saco.
Sigue tocando los elementos. El metal de los cubiertos, el cenicero. El cuero del chester sobre el que está sentada. De fondo suena una versión del Aleluya. Parece que se encuentra a gusto. Repentinamente, y creo que por algún ruido que hago ordenando una copas, me habla. Me pregunta si soy argentina o uruguaya. Le respondo que soy de Buenos Aires. Me cuenta que pronto estará de viaje por ahí. Me dice que ya que no puede ver, quiere imaginarse sus propias películas imaginando los lugares, y que quiere recorrer el mundo viajando.
Al instante siguiente, el hombre que la acompañaba baja las escaleras, y la conversación se disipa.
Me pregunto como será no poder ver. Está obseción ya la tuvo Pedro Almodóvar, y por eso rodó "Los abrazos rotos".
No imagino la vida sin poder verla. Los colores, la gente, las formas, las caras... Debe ser algo difícil de explicar y entender.
Hoy puedo verlo todo, y voy a aprovecharlo, sin olvidarme que existen muchas formas de "ver", más allá de nuestros ojos.
L .-
lunes, 26 de julio de 2010
Líneas sobre mi papá...
Yo tengo memoria a partir de los 4 o 5 años. Antes no me acuerdo.
Pero desde ese entonces muchas cosas las tengo grabadas y otras tantas me las han contado y las hice propias en mi memoria.
Mamá me contaba que vos, papá, eras guardavidas en una pileta y fue ahi donde conquistaste a mamá. También se que se casaron y que tardaron mucho tiempo en hacerse las fotos después de la iglesia, y que todos los invitados - en espacial la abuela Elsa y la abuela Ramona- se enojaron porque no llegaban al salón. También me contó mamá que de recién casados o cuando ya estaba embarazada de mí se fueron unos días a Mar del Plata y que como no conseguían hotel terminaron en una pensión con goteras! jejej... Pero tranquilo! también me contó que la luna de miel en La Falda fue increíble.
Me acuerdo de todos los actos de la escuela en los que estuviste. De como siempre te hiciste tiempo para estar en nuestros pasos. También me cuenta mamá que trabajaste de cualquier cosa para que a nosotras no nos faltara nada, cuando la cosa estaba difícil.
También me acuerdo que cuando jugaba al handball te ponías en un costado de la cancha a gritarme y darme aliento. Y que me decías que era como el "Pepe Basualdo", que distribuía bien el juego. Como tampoco olvidar las veces que viniste a los torneos abiertos en el club, y aunque terminaras desgarrado jugabas todos los partidos conmigo y compartíamos la pasión por el deporte.
No me olvido de los días del niño que nos llevabas con Euge a los espactáculos y a recibir premios a lo loco, volviendo a casa con millones de juguetes que regalaba la empresa en la que trabajabas...
De las vacaciones en Mar de Ajó, de las fotos que siempre te sacábamos cuando dormías la siesta y de las fotos trucadas para que crean que sabías pescar.
Se de tu obsesión por los cuchillos y las biromes de colección. De tu orden por los papeles y de tu gusto específico por el queso roquefort y tu alergia desmedida a los mariscos.
Recuerdo los esfuerzos que hiciste por que tenga mi fiesta de 15 y tu chiste permanente de que nos estábamos comiendo tu Okm...
Se me viene a la cabeza cuando estuve en el hospital y te quedabas cada noche escondido en la habitación conmigo y con mamá para hacernos compañia. A la mañana me traías el desayuno que me gustaba y entrabas corajudo a cada resonancia que me tenían que hacer.
El día que me viste llorando y me sentaste y me preguntaste que me pasaba. Te respondí que ya no quería estudiar Marketing, que quería hacer cine. Me miraste y me dijiste: "Te traje a este mundo para que seas feliz, y si a vos te hace feliz estar con la camarita, hacelo". Gracias por eso Papá!
Las veces que choqué el auto y aunque me querías matar, me decías "lo importante es que no te hiciste nada".
Cada cosa que me dijiste y que ahora las entiendo y aprendo de ellas.
El emprendimiento del kiosco y la vez que te quedaste "doblado" y te tuve que ir a buscar en el coche porque ya no dabas más.
La cantidad veces que te he visto como "yerno-hijo" de los abuelos para darles una mano. El amor que le das a Euge. El aguante y el amor que le das a mamá. Cada esfuerzo tuyo hace que podamos estar viviendo poco a poco nuestros sueños.
Extraño tus palmadas en la espalda en signo de un "te quiero" y que me hagas subir a una escalera altísima - sabiendo que tengo vértigo - para instalar un ventilador.
Hoy que es tu cumpleaños y estoy un poco lejos, solo quiero decirte que te amo profundamente y que te agradezco todo lo que hiciste por mí en estos cortos pero largos 24 años de mi vida. Soy lo que soy por tu educación y tu amor.
Y a pesar de que a veces pensemos distinto y nos empeñemos por convencer al otro de algo, siempre que tuviera la posiblidad eligiría que seas mi papá. Mamá eligió bien, y vos también.
Feliz cumple viejo! sos un pibe! te quiero mucho!
El abrazo más fuerte!
Lu .- (Tu aparato!)
Pero desde ese entonces muchas cosas las tengo grabadas y otras tantas me las han contado y las hice propias en mi memoria.
Mamá me contaba que vos, papá, eras guardavidas en una pileta y fue ahi donde conquistaste a mamá. También se que se casaron y que tardaron mucho tiempo en hacerse las fotos después de la iglesia, y que todos los invitados - en espacial la abuela Elsa y la abuela Ramona- se enojaron porque no llegaban al salón. También me contó mamá que de recién casados o cuando ya estaba embarazada de mí se fueron unos días a Mar del Plata y que como no conseguían hotel terminaron en una pensión con goteras! jejej... Pero tranquilo! también me contó que la luna de miel en La Falda fue increíble.
Me acuerdo de todos los actos de la escuela en los que estuviste. De como siempre te hiciste tiempo para estar en nuestros pasos. También me cuenta mamá que trabajaste de cualquier cosa para que a nosotras no nos faltara nada, cuando la cosa estaba difícil.
También me acuerdo que cuando jugaba al handball te ponías en un costado de la cancha a gritarme y darme aliento. Y que me decías que era como el "Pepe Basualdo", que distribuía bien el juego. Como tampoco olvidar las veces que viniste a los torneos abiertos en el club, y aunque terminaras desgarrado jugabas todos los partidos conmigo y compartíamos la pasión por el deporte.
No me olvido de los días del niño que nos llevabas con Euge a los espactáculos y a recibir premios a lo loco, volviendo a casa con millones de juguetes que regalaba la empresa en la que trabajabas...
De las vacaciones en Mar de Ajó, de las fotos que siempre te sacábamos cuando dormías la siesta y de las fotos trucadas para que crean que sabías pescar.
Se de tu obsesión por los cuchillos y las biromes de colección. De tu orden por los papeles y de tu gusto específico por el queso roquefort y tu alergia desmedida a los mariscos.
Recuerdo los esfuerzos que hiciste por que tenga mi fiesta de 15 y tu chiste permanente de que nos estábamos comiendo tu Okm...
Se me viene a la cabeza cuando estuve en el hospital y te quedabas cada noche escondido en la habitación conmigo y con mamá para hacernos compañia. A la mañana me traías el desayuno que me gustaba y entrabas corajudo a cada resonancia que me tenían que hacer.
El día que me viste llorando y me sentaste y me preguntaste que me pasaba. Te respondí que ya no quería estudiar Marketing, que quería hacer cine. Me miraste y me dijiste: "Te traje a este mundo para que seas feliz, y si a vos te hace feliz estar con la camarita, hacelo". Gracias por eso Papá!
Las veces que choqué el auto y aunque me querías matar, me decías "lo importante es que no te hiciste nada".
Cada cosa que me dijiste y que ahora las entiendo y aprendo de ellas.
El emprendimiento del kiosco y la vez que te quedaste "doblado" y te tuve que ir a buscar en el coche porque ya no dabas más.
La cantidad veces que te he visto como "yerno-hijo" de los abuelos para darles una mano. El amor que le das a Euge. El aguante y el amor que le das a mamá. Cada esfuerzo tuyo hace que podamos estar viviendo poco a poco nuestros sueños.
Extraño tus palmadas en la espalda en signo de un "te quiero" y que me hagas subir a una escalera altísima - sabiendo que tengo vértigo - para instalar un ventilador.
Hoy que es tu cumpleaños y estoy un poco lejos, solo quiero decirte que te amo profundamente y que te agradezco todo lo que hiciste por mí en estos cortos pero largos 24 años de mi vida. Soy lo que soy por tu educación y tu amor.
Y a pesar de que a veces pensemos distinto y nos empeñemos por convencer al otro de algo, siempre que tuviera la posiblidad eligiría que seas mi papá. Mamá eligió bien, y vos también.
Feliz cumple viejo! sos un pibe! te quiero mucho!
El abrazo más fuerte!
Lu .- (Tu aparato!)
martes, 20 de julio de 2010
20 de Julio
10:00 am. Me levanto. Preparo el desayuno. Tengo calor. Creo que ya hace 30 grados. Jugo de naranja, un poco de fruta, café y tostadas. Me espera un día largo.
Miro mails. Leo emocionada.
Ayer quise escribir en este blog antes de irme a dormir, pero no pude. Nada se me vino a la cabeza, o quizás era tanto que no sabía como ordenarlo.
Hace varios años ya, un argentino declaró el 20 de Julio como el Día del Amigo, tomando como acto amistoso y heroico la llegada del hombre a la Luna.
Desde ese momento, millones de personas usan ese día para ver a amigos que ven con poca frecuencia, se juntan a cenar, compran regalos...
Este 20 de Julio será distinto. Distinto por la lejanía en que me encuentro de todos ellos. No me toca dicidir si lo festejamos en lo de Naty o en lo de Sil. Si cenamos la noche anterior o ese mismo día. Que si con Maru, Sol, Caro y Vale lo hacemos el sábado. Que los chicos de la facu en que momento los veo... En fin.. un tema de organización...
Este año no me toca decidir que hacer para fstejarlo, asi que solo me ocuparé de decirles GRACIAS infinitas por tanto amor de tantos años.
Los amigos mas viejos, los más nuevos. Los que vemos todos los días, y los que vemos cada tanto. Los amigos de los amigos que ahora son nuestros también. Los amigos que nacen de un trabajo. Los que nacen de una pasión en común. Los que nacen con nosotros. Los que estaban lejos y ahora están cerca, los que estaban cerca y ahora están un poco más lejos. Los que están viajando por el mundo. Los que ya volvieron. Los que comparten todos nuestros gustos. Los que se ríen con nosotros y de nosotros. Los que nos conocen más que nosotros mismos. Los amigos que son amores, y los amores que terminan siendo amigos. Los que te ayudan a saltar. Los que te frenan ante una locura. Los que te atienden el teléfono a cualquier hora. Para los que tenés el móvil encendido toda la noche. Los que perduran en el tiempo. Los que no, pero que los recordás con una sonrisa. Los que te reencontrás, y los que hacen que te encuentres.
La distancia magnifica un poco las cosas pero también ayuda a ver el verdadero valor que éstas tienen.
A todos mis amigos quiero decirles que los quiero profundamente, que los admiro, que los respeto y que les agradezco mucho la compañia y el compartir de estos años. Son todos uds, una familia elegida.
Feliz dia amigosssssssss!
L .-
Pd, PROHIBIDO REGALAR MUÑECOS DE PORCELANA CON PELOS DE COLORES QUE TENGAN CARTELES EN LA MANO QUE DIGAN "FELIZ DIA". JUNTAN POLVO Y EN REALIDAD NO LE GUSTAN A NADIE!
Miro mails. Leo emocionada.
Ayer quise escribir en este blog antes de irme a dormir, pero no pude. Nada se me vino a la cabeza, o quizás era tanto que no sabía como ordenarlo.
Hace varios años ya, un argentino declaró el 20 de Julio como el Día del Amigo, tomando como acto amistoso y heroico la llegada del hombre a la Luna.
Desde ese momento, millones de personas usan ese día para ver a amigos que ven con poca frecuencia, se juntan a cenar, compran regalos...
Este 20 de Julio será distinto. Distinto por la lejanía en que me encuentro de todos ellos. No me toca dicidir si lo festejamos en lo de Naty o en lo de Sil. Si cenamos la noche anterior o ese mismo día. Que si con Maru, Sol, Caro y Vale lo hacemos el sábado. Que los chicos de la facu en que momento los veo... En fin.. un tema de organización...
Este año no me toca decidir que hacer para fstejarlo, asi que solo me ocuparé de decirles GRACIAS infinitas por tanto amor de tantos años.
Los amigos mas viejos, los más nuevos. Los que vemos todos los días, y los que vemos cada tanto. Los amigos de los amigos que ahora son nuestros también. Los amigos que nacen de un trabajo. Los que nacen de una pasión en común. Los que nacen con nosotros. Los que estaban lejos y ahora están cerca, los que estaban cerca y ahora están un poco más lejos. Los que están viajando por el mundo. Los que ya volvieron. Los que comparten todos nuestros gustos. Los que se ríen con nosotros y de nosotros. Los que nos conocen más que nosotros mismos. Los amigos que son amores, y los amores que terminan siendo amigos. Los que te ayudan a saltar. Los que te frenan ante una locura. Los que te atienden el teléfono a cualquier hora. Para los que tenés el móvil encendido toda la noche. Los que perduran en el tiempo. Los que no, pero que los recordás con una sonrisa. Los que te reencontrás, y los que hacen que te encuentres.
La distancia magnifica un poco las cosas pero también ayuda a ver el verdadero valor que éstas tienen.
A todos mis amigos quiero decirles que los quiero profundamente, que los admiro, que los respeto y que les agradezco mucho la compañia y el compartir de estos años. Son todos uds, una familia elegida.
Feliz dia amigosssssssss!
L .-
Pd, PROHIBIDO REGALAR MUÑECOS DE PORCELANA CON PELOS DE COLORES QUE TENGAN CARTELES EN LA MANO QUE DIGAN "FELIZ DIA". JUNTAN POLVO Y EN REALIDAD NO LE GUSTAN A NADIE!
martes, 29 de junio de 2010
Revisión intranética
Siempre me gustó leer. También me gustaba pintar. Me cuenta mi madre que en lugar de frenarme en las vidrieras de las jugueterías, me frenaba en las librerías. También me acuerdo que mis abuelos me traían de sus viajes a España, obligatoriamente, una caja de marcadores y otra de lápices de los mejores. Pero nunca dibujé bien.
Con el correr de los años, me volví un poco más aficionada a la lectura. Luego de un tiempo me enteré que mi padre también era un aficionado a la lectura, y supuse que de ahí venía mi gusto por eso (siempre hay que encontrarle una respuesta genética a nuestros gustos).
Me gusta leer el diario. Me gusta leer novelas. Cuentos, ensayos. Cosas que escribe gente anónima. Cosas que escribió alguien de pequeño, cosas que escribí yo.
Y hay algo que hago regularmente y es, cada tanto, leer mails viejos que me enviaron y que envié. En algún punto es recordar cosas que quedan un poco perdidas en la memoria. Es revivir momentos o personas. Sensaciones también.
Hoy encontré algo que mi amiga Sole me había escrito para mi cumpleaños número 22.
Algo como esto: “Bueno amiga sabes que te quiero y que te banco a muerte...en estos últimos tiempos he aprendido muchas cosas de ti...esas charlas contigo que siempre te dejan algo positivo o algún asunto dando vuelta en la cabeza...son únicas...! solo gracias...por estar ahí ...con la palabra y la reflexión justa para cada secuencia,...el "sole...eso querés para vos...??? ehhhhhhhhhhh "paso"...siguiente pregunta por favor...jajaaj...
Sos una mina mooooooy grosa Lu...espero que estos 22 te traigan toda la felicidad que te mereces y que sigas dándole para adelante con todo lo bueno que te está pasando...se que sos una inevitable destinada al éxito...se te nota nenaaaaa ! Cuando sea grande quiero ser como vos... (Y poder contestar todas las preguntas del carrera de mente...) jajajja”
Y casi me pongo a llorar. Luego de esto me regalaste por mi cumpleaños un trozo de una canción de Drexler, que hoy la posteo completa para que la puedan disfrutar todos los que lean esto.
La edad del cielo
No somos más
que una gota de luz,
una estrella fugaz,
una chispa, tan sólo,
en la edad del cielo.
No somos lo
que quisiéramos ser,
solo un breve latir
en un silencio antiguo
con la edad del cielo.
Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.
No somos más
que un puñado de mar,
una broma de Dios,
un capricho del Sol
del jardín del cielo.
No damos pie
entre tanto tic tac,
entre tanto Big Bang,
sólo un grano de sal
en el mar del cielo.
Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.
Leer. Revivir. Pensar. Imaginar. Recordar. Hoy tuve un instante de felicidad, y solo fueron 10 líneas.
L .-
Con el correr de los años, me volví un poco más aficionada a la lectura. Luego de un tiempo me enteré que mi padre también era un aficionado a la lectura, y supuse que de ahí venía mi gusto por eso (siempre hay que encontrarle una respuesta genética a nuestros gustos).
Me gusta leer el diario. Me gusta leer novelas. Cuentos, ensayos. Cosas que escribe gente anónima. Cosas que escribió alguien de pequeño, cosas que escribí yo.
Y hay algo que hago regularmente y es, cada tanto, leer mails viejos que me enviaron y que envié. En algún punto es recordar cosas que quedan un poco perdidas en la memoria. Es revivir momentos o personas. Sensaciones también.
Hoy encontré algo que mi amiga Sole me había escrito para mi cumpleaños número 22.
Algo como esto: “Bueno amiga sabes que te quiero y que te banco a muerte...en estos últimos tiempos he aprendido muchas cosas de ti...esas charlas contigo que siempre te dejan algo positivo o algún asunto dando vuelta en la cabeza...son únicas...! solo gracias...por estar ahí ...con la palabra y la reflexión justa para cada secuencia,...el "sole...eso querés para vos...??? ehhhhhhhhhhh "paso"...siguiente pregunta por favor...jajaaj...
Sos una mina mooooooy grosa Lu...espero que estos 22 te traigan toda la felicidad que te mereces y que sigas dándole para adelante con todo lo bueno que te está pasando...se que sos una inevitable destinada al éxito...se te nota nenaaaaa ! Cuando sea grande quiero ser como vos... (Y poder contestar todas las preguntas del carrera de mente...) jajajja”
Y casi me pongo a llorar. Luego de esto me regalaste por mi cumpleaños un trozo de una canción de Drexler, que hoy la posteo completa para que la puedan disfrutar todos los que lean esto.
La edad del cielo
No somos más
que una gota de luz,
una estrella fugaz,
una chispa, tan sólo,
en la edad del cielo.
No somos lo
que quisiéramos ser,
solo un breve latir
en un silencio antiguo
con la edad del cielo.
Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.
No somos más
que un puñado de mar,
una broma de Dios,
un capricho del Sol
del jardín del cielo.
No damos pie
entre tanto tic tac,
entre tanto Big Bang,
sólo un grano de sal
en el mar del cielo.
Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma
tenga la misma edad
que la edad del cielo.
Leer. Revivir. Pensar. Imaginar. Recordar. Hoy tuve un instante de felicidad, y solo fueron 10 líneas.
L .-
miércoles, 23 de junio de 2010
· Enumeración ·
A ti que me haces hacer cosas que no haría…
A ti que haces que me ría de mi misma…
A ti que preparas un show en media hora…
A ti que me haces trucos de magia que me divierten…
A ti que confías en mi memoria…
A ti que te das cuenta que grito para adentro…
A ti que gritas en medio de un restaurant lo grandiosa camarera que soy…
A ti que te enoja que me quede en silencio…
A ti que me das la mano para saltar al vacío…
A ti que quieres que diga “comer” y NO “almorzar”…
A ti que respetas mi tónica desafinada…
A ti que te comes con gusto la comida que preparo…
A ti que compras el shampoo que uso…
A ti que tienes una planta que no riegas y que aún sigue con vida…
A ti que exageras tu torpeza para hacerme reír…
A ti que eres una luchadora incansable…
A ti que crees en mí…
A ti, Gisela, quiero decirte, que es una bendición que sigas en mi camino. Gracias por tanto nenaaaaa, gracias por quererme amoreeeeee mío, gracias por cuidarme pequeño genio!
Sigamos atravesando el mundo, estoy segura que nos irá de puta madreeee!
Te quiero hasta el infinito punto verde!
L .-
A la vista, una foto que representa a lo que nos atrevemos por confiar en la otra. Sacada hoy al finalizar nuestro show de clown para 150 niños...
martes, 8 de junio de 2010
Microrelato
A continuación dejo un texto que envíe a un concurso, el cual no salió seleccionado, asi que ahora se puede subir para que salga de esta computadora y llegue a otras. Verán que hay algunas expresiones extrañas para nuestro argentino pero había que enviarlo en castellano neutro. El texto debía empezar con la frase : "Por favor, sea breve…”
Nos dijimos todo-
“Por favor, sea breve…” dijo la última mañana que nos vimos. Me miraba de manera extraña. Se posaba de manera rígida frente a mí. Había preparado un café, o quizás recalentó un poco de la mañana anterior. Era una mesa pequeña. Tenía un mantel a cuadros, blanco y rojo. Las tazas parecían unas, que mi madre tenía por regalo de su boda. Puso café en mi taza, y luego vertió la leche caliente. Cuando se dio la vuelta, sin que se diera cuenta, quité la nata que se había formado en la taza con una cuchara pequeña que también había puesto para mí. Ella se sirvió medio vaso de agua y se sentó.
Yo revolví el café hasta enfriarlo un poco. Nunca pude beber las infusiones demasiado calientes. “El tiempo que tiene para hablar es lo que tarde en tomarse ese café”. Eso me puso más nervioso todavía. Ya le había dado entre dos y tres sorbos, y la taza no era demasiado grande, poco tiempo me quedaba para hablar.
Ella llevaba un vestido de tirantes, de color gris algo verdoso. El pelo recogido, los ojos apenas maquillados. El sol empezaba a quemar fuera, pero la cocina en donde estábamos era el ambiente más fresco de la casa. Algo me avergonzaba al mirarla. Su estar siempre me inquietó, pero ese día esa sensación permaneció durante todo el tiempo que estuve allí. Su mirada conservaba algo de angustia. Y sin saber, por qué, yo me sentía culpable por ello.
Casi no quedaba nada de café en mi taza. Ella ya había bebido toda el agua. Creo que fue casi de un sorbo. Me impacientaba que no dijera nada. Que no sonriese. Que no me gritara. Hubiese preferido que llorara o que me echara de allí, pero nada de eso hizo. Fue entonces cuando no quedó más que decir lo que debía: “Perdóname”.
Cogí mi jersey. Bebí el poso del café. Y salí por la puerta en forma tan cobarde que no pude ni darme la vuelta para verla por última vez.
L .-
Nos dijimos todo-
“Por favor, sea breve…” dijo la última mañana que nos vimos. Me miraba de manera extraña. Se posaba de manera rígida frente a mí. Había preparado un café, o quizás recalentó un poco de la mañana anterior. Era una mesa pequeña. Tenía un mantel a cuadros, blanco y rojo. Las tazas parecían unas, que mi madre tenía por regalo de su boda. Puso café en mi taza, y luego vertió la leche caliente. Cuando se dio la vuelta, sin que se diera cuenta, quité la nata que se había formado en la taza con una cuchara pequeña que también había puesto para mí. Ella se sirvió medio vaso de agua y se sentó.
Yo revolví el café hasta enfriarlo un poco. Nunca pude beber las infusiones demasiado calientes. “El tiempo que tiene para hablar es lo que tarde en tomarse ese café”. Eso me puso más nervioso todavía. Ya le había dado entre dos y tres sorbos, y la taza no era demasiado grande, poco tiempo me quedaba para hablar.
Ella llevaba un vestido de tirantes, de color gris algo verdoso. El pelo recogido, los ojos apenas maquillados. El sol empezaba a quemar fuera, pero la cocina en donde estábamos era el ambiente más fresco de la casa. Algo me avergonzaba al mirarla. Su estar siempre me inquietó, pero ese día esa sensación permaneció durante todo el tiempo que estuve allí. Su mirada conservaba algo de angustia. Y sin saber, por qué, yo me sentía culpable por ello.
Casi no quedaba nada de café en mi taza. Ella ya había bebido toda el agua. Creo que fue casi de un sorbo. Me impacientaba que no dijera nada. Que no sonriese. Que no me gritara. Hubiese preferido que llorara o que me echara de allí, pero nada de eso hizo. Fue entonces cuando no quedó más que decir lo que debía: “Perdóname”.
Cogí mi jersey. Bebí el poso del café. Y salí por la puerta en forma tan cobarde que no pude ni darme la vuelta para verla por última vez.
L .-
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