Hoy por la mañana pensé: En el preciso momento en que nos empezamos a quejar de las mismas cosas que se quejan nuestros padres, es que desafortunadamente, y sin posibilidad al retorno, hemos crecido!
Son boludeces, pero que si lo pensás te terminan matando…
- Que cuando se acaba al azúcar de la azucarera nadie la rellene.
- Que se sigan tirando cosas en la bolsa de basura cuando ya no entra más nada.
- Idem lo del azúcar pero con el papel higiénico.
- Que no te dejen dormir la siesta.
- Que las luces de la casa queden encendidas porque si!
- El frasco de shampoo vacío que todavía sigue en la ducha.
- Las toallas de mano manchadas con rímel.
- Los repasadores mojados.
- Que cuando llegás cansadísimo a tu casa con la ilusión de comerte “eso” que dejaste en la heladera, ya no esté.
- Que las gaseosas queden mal cerradas, y cuando querés tomar un poco, solo sea un líquido con colorante y azucarado.
- Que los cuchillos no corten.
- Que algo que está vencido permanezca en la heladera, intentando convertirse en quien sabe que experimento.
- Que la tijera de la cocina esté en cualquier otro lado, menos ahí.
- Tener que llamar a un servicio de atención al cliente, quedando más de media hora en espera, porque un “distraído empleado público” confeccionó mal tu factura.
En fin, estas son pequeñas revelaciones matutinas que uno empieza a adquirir cuando te toca convivir con uno mismo..
Seguiremos informando, un abrazo!
L .-
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LA MEJOR REFLEXION MATUTINA QUE VEO DE VOS...SI, ESTAS MAYOR !!!jajaja :) TE AMOOOOO
ResponderEliminarTE LEO Y ME ESCUCHO YO...NO TE PARECE ?
ResponderEliminarMamá soy tu hija, que esperabas.. jejejje te quieroooo!
ResponderEliminarL .-
me pasa exactamente LO MIS-MO!
ResponderEliminarEs lo que tiene compartir casa!!!!!
ResponderEliminarSabes como la dejas cuando te vas, pero no sabes como estará al volver!
y yo después era la vieja mañosa.....
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